This note was written by Marika Yoshida, a resident of Fukushima. We would like to translate and share her words in as many languages as possible. Thank you to Gina for making Marika-san’s words available in Spanish.
Escribí el comentario que figura a continuación el 12 de enero, el día en que se cumplían 10 meses desde el desastre en la planta nuclear. Inicialmente lo compartí solo con grupos de gente en concreto. Pero ya que bastantes de ellos lo quieren compartir, he decidido editarlo en forma de nota y así hacerlo accesible de manera generalizada.
He decidido mantenerlo en formato de nota porqué quise plasmar el sentimiento genuino que pude sentir ese momento, hasta tal punto que yo misma dudé en mostrarla y publicarla tal cual en mis páginas de redes sociales.
Sobre la idea de mostrarlo como una nota, me gustaría añadir unas cuantas cosas.
Esto es un documento sobre mis sentimientos personales. Como he escrito arriba, no tengo la intención de representar a nadie ni a nada.
Vivo en Fukushima, pero en un área con niveles de radicación relativamente bajos. Estoy segura que hay mucha gente que escogió o se vio forzada a escoger permanecer en lugares mucho más peligrosos. A propósito de esta nota, habrá gente que se sienta ofendida porqué pensarán que vivo en un área bastante “segura” y estoy “dramatizando”. En ese caso, por favor, simplemente borren mi nota.
De todas maneras, a pesar de que la gente dice que mi área es “segura”, yo sigo asustada. Y enfadada. Y preocupada. Probablemente no es solo cuestión del nivel de radiación, sino que mi miedo, enfado y preocupación son causados porque la información proporcionada como “hechos” ha sido manipulada y cambiada demasiadas veces. Esos sentimientos honestos se encuentran dentro de mi, no importan las maneras en que la gente trate negarlos. Solo después de reconocerlos, creo que podremos superar y ver de otra manera esta experiencia.
Vivir en Fukushima
Mi vida en Fukushima
Vivir en Fukushima, para mí
Significa, no poder abrir la ventana y respirar profundamente una bocanada de aire cada mañana
Significa, no poder tender o lavar la ropa en el exterior
Significa, desechar las verduras cultivadas en nuestro jardín
Significa, sentir remordimientos al ver a mi hija irse de casa con la máscara y el medidor de radiaciones puestos, incluso sin que se lo haya pedido
Significa, no poder tocar esta nieve tan blanca
Significa, a veces sentirme ligeramente irritada cuando oigo el slogan “Contiuen luchando, Fukushima
Significa, darme cuenta de que mi respiración ha empezado a ser superficial
Significa, contarle a alguien que vivo en Fukushima y no ser capaz de evitar añadir “pero la radiación de nuestra área es aún es baja”
Significa, sentir que ahora existe 福島 (Fukushima en caracteres chinos) y FUKUSHIMA
Significa, ponerme furiosa cuando alguien nos dice de quedarnos y aguantar y sentir “qué pensáis de nuestras vidas?” y enfadarme cuando alguien nos dice de “huir” “No lo digáis con tanta facilidad! No es tan simple”
Significa, preocuparme por si mi hija de 6 años se podrá casar en un futuro
Significa, sentirme como si estuviera renunciando a mis responsabilidades por haber escogido quedarme a vivir en Fukushima
Significa, renovar cada mañana, para mis adentros, una profunda concienciación de que nuestras vidas cotidianas se sostienen en una seguridad frágil, que es mantenida a base de los sacrificios y esfuerzos de otros.
Significa, que cada noche pienso que quizá deberé abandonar esta casa mañana y marcharme lejos.
Significa, aún rezar cada noche para que podamos vivir en esta casa mañana
Primero y más importante, rezo por la salud y felicidad de mi hija
No puedo olvidar ese humo negro
Quiero que la gente entienda que a pesar de todo, aún vivimos más o menos felices, no obstante
Me siento furiosa, cada día
Rezo, cada día
Mi intención no es representar Fukushima. Esto es lo que vivir en Fukushima significa para mí, solo para mi.
Hoy es se cumplen diez meses para Fukushima.